1. Alojamiento: casas particulares y hoteles pequeños
La mayoría de los visitantes se hospedan en casas particulares, legalizadas y certificadas, que ofrecen habitaciones con baño privado, desayuno y atención personalizada. En Baracoa, destacan casas como “La Terraza”, “Casa Mirelys” o “Villa Yailén”. El único hotel estatal en la provincia es el Hotel La Roca (2 estrellas), ubicado en el centro de Baracoa, con vistas al mar y acceso al malecón.
2. Turismo comunitario y guías locales
En Baracoa, Maisí y Yateras operan proyectos de turismo comunitario gestionados por cooperativas locales. Los guías —muchos de ellos campesinos, pescadores o descendientes de haitianos— ofrecen recorridos por rutas históricas, cafetales orgánicos, ríos y montañas, con narrativas ricas en tradición oral.
3. Servicios de transporte turístico
No hay empresas internacionales de alquiler de autos en Guantánamo, pero existen servicios locales de taxi y transporte privado coordinados por casas particulares o agencias comunitarias. Para rutas como Baracoa–Maisí o Baracoa–El Yunque, se ofrecen vehículos 4x4 con choferes-guías. También se alquilan bicicletas y kayaks en la bahía de Baracoa.
4. Gastronomía local y paladares
Aunque no hay grandes cadenas de restaurantes, Guantánamo —especialmente Baracoa— cuenta con paladares familiares que ofrecen platos autóctonos como el pescado con coco, el bacán (plátano macho asado con coco y especias) y el cucurucho. Destacan “La Nueva Tentación”, “Casa Tatiana” y “Restaurante Doña Isela”.
5. Agencias de turismo comunitarias
Operan pequeñas agencias locales como “Baracoa Travel” o “Yateras Ecotur”, que organizan excursiones personalizadas al Parque Nacional Alejandro de Humboldt, El Yunque, ríos, cuevas y comunidades haitianas, con enfoque ecológico y cultural.
6. Artesanía y souvenirs auténticos
En Baracoa y en comunidades rurales se venden artesanías hechas a mano: cestas de guano, tallados en madera de guásima, instrumentos musicales taínos (como el güiro) y chocolates artesanales en tableta o en polvo. Muchas piezas se elaboran con técnicas heredadas de los taínos y los haitianos.
7. Actividades guiadas especializadas
Se ofrecen servicios de birdwatching (observación de aves endémicas), senderismo interpretativo, paseos en bote por el río Toa o la bahía de Baracoa, y talleres de cocina tradicional donde los visitantes aprenden a preparar platos locales.
8. Conectividad y servicios básicos
La mayoría de las casas particulares y paladares ofrecen Wi-Fi mediante puntos de acceso locales (Nauta). También hay cibercafés en Baracoa. El uso de tarjetas de crédito internacionales es limitado; se recomienda llevar efectivo en euros o dólares canadienses (mejor que dólares estadounidenses, que tienen recargo).
9. Servicios para turismo de aventura
Aunque no hay operadores internacionales, guías locales certificados ofrecen rutas de trekking, campismo controlado, descenso de ríos y exploración de cuevas en zonas del Parque Alejandro de Humboldt y la Sierra del Purial, siempre bajo principios de bajo impacto ambiental.
10. Información turística oficial
El Centro de Información Turística de Baracoa, ubicado cerca del malecón, ofrece mapas, folletos, asesoría sobre rutas y contacto con guías certificados. También se puede obtener información en la Oficina del Historiador de la Ciudad y en el Museo Municipal.