Naturaleza de Holguín, Cuba
La sensible variación del régimen de temporada de lluvia en Holguín, unido a la diversidad de rocas, tipos de suelos y las condiciones de insularidad también característica de nuestro territorio, han contribuido entre otros factores a la existencia de una alta tasa de endemismo florístico y faunístico, localizado fundamentalmente en las áreas naturales protegidas.
El paisaje de Holguín es un conjunto de elementos tangibles, subjetivos e intangibles, cargado de signos y símbolos culturales. Es una plataforma para el diálogo entre culturas y del hombre con la naturaleza.
Biodiversidad y endemismo
La provincia de Holguín alberga una extraordinaria diversidad biológica gracias a sus condiciones geográficas únicas. La combinación de diferentes tipos de suelos, variaciones climáticas y condiciones de insularidad ha favorecido el desarrollo de especies únicas en el mundo, tanto de flora como de fauna.
Áreas Protegidas en Holguín
Entre áreas propuestas y declaradas el sistema provincial de áreas protegidas de Holguín son: 2 Parques Nacionales, 1 Reserva Ecológica, 1 Reserva Natural, 4 Reservas Florísticas Manejadas, 2 Elementos Naturales Destacados, 2 Paisajes Naturales Protegidos, 4 Refugios de Fauna y 1 Área Protegida de Recursos Manejados, para un total de 17 áreas. De ellas, 7 son de significación nacional y 10 de significación local.
Principales áreas protegidas
Entre las áreas protegidas más importantes de la provincia se encuentran el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; la Reserva Ecológica Bariay, donde desembarcó Cristóbal Colón; y el Parque Nacional La Mensura, conocido por sus paisajes montañosos y cascadas.
Estas áreas protegen ecosistemas únicos que van desde bosques tropicales húmedos hasta sistemas costeros y marinos, albergando especies endémicas como el almiquí, el zunzuncito (ave más pequeña del mundo) y numerosas variedades de orquídeas y helechos.
Conservación y turismo sostenible
Holguín promueve el turismo de naturaleza como una forma de conservación, ofreciendo experiencias como senderismo, observación de aves, espeleoturismo y buceo en áreas marinas protegidas. Estas actividades se desarrollan bajo estrictos protocolos de sostenibilidad para garantizar la preservación de los recursos naturales.