-
Centro histórico: Calles empedradas, casas coloniales coloridas y plazas que parecen detenidas en el tiempo.
-
Plaza Mayor: El corazón de la ciudad, rodeada de museos y palacetes coloniales.
-
Museo Romántico y Palacio Cantero: Muestran la vida aristocrática y la historia azucarera del siglo XIX.
-
Iglesia de la Santísima Trinidad: Una de las más grandes de Cuba, con un estilo neoclásico.